Deja que Triporg organice tu viaje


Nace una nueva herramienta para la organización de tus escapadas.
Dicen que lo mejor de un viaje son los días previos a él. Es cierto, pero desde luego no lo es, ni mucho menos, la parte en la que tenemos que invertir horas y horas en la organización. Internet, para bien o para mal, ha supuesto la liberalización de las tecnologías y la información, hasta tal punto que, hoy en día no hace ninguna falta acercarse hasta la agencia de viajes de toda la vida para que alguien, con preparación suficiente, nos ayude a decidir, elegir, comprar y pagar lo que serán nuestras vacaciones. Pero esa labor a veces se hace tediosa, complicada e incluso aburrida. ¿No es cierto? De hecho, a veces tenemos esa innegable sensación de desamparo. Tanta información… puede ser poco rigurosa, puede ser parcial o aún peor, a veces puede ser fraudulenta, lo que nos lleva a temer que puedan estafarnos a la hora de contratar nuestro viaje.
Para eso, ha nacido Triporg. Un portal especializado en viajes y pensado para facilitar al máximo la labor de organización de cualquier persona que quiera  conocer otras ciudades y culturas. No hace falta tener ninguna idea previa. Basta con registrarse y dejarse llevar.  Además es gratis.
Para empezar a tomar contacto, puede ir a tiro hecho y elegir el destino que más te gusta, pero si no lo tienes claro, entonces te sugieren una serie de ciudades que puedes recorrer virtualmente para decidirte definitivamente. Después, en ese recorrido virtual, puedes ir marcando todos los sitios que te parecen interesantes y el programa se encargará de calcular la ruta para que puedas visitar todos esos lugares durante tu estancia en esa ciudad. Te marca el tiempo que tardas en desplazarte de un punto a otro, las actividades interesantes que puedes realizar allí y te da algunos consejos. Aunque lo mejor de todo es que gestiona el tiempo de tal manera que lo aprovecharás al máximo y no perderás ni un minuto de tus vacaciones. Y esa es una de las cosas que más le importan a un viajero. Aprovechar bien el tiempo.
También dispone de una agenda, que incluye los eventos, ferias, exposiciones y celebraciones en general, más divertidos y más interesantes que tendrán lugar en esa ciudad, durante el tiempo que estés en ella. Además, y en mi opinión, eso es quizá lo mejor, también ofrece apps para tu móvil, lo que quiere decir que una vez organizado el viaje y con todo cerrado y confirmado, lo puedes llevar en tu bolsillo… pero ¿y si algo cambia? Pues lo marcas en tu selección y la ruta se recalcula sobre la marcha, porque también hay que dejar lugar para la imaginación y la improvisación.
Para mí es una gran oportunidad, aunque como muestra un botón… simplemente hay que probarlo, porque al fin y al cabo, ¡no perdemos nada!

10 cosas gratis que regalar en Reyes


Estamos a un pasito de que sus majestades los Reyes Magos de Oriente lleguen a casa cargados de regalos y nos inunden los zapatos con todo eso que hemos escrito en nuestra cartita de niños buenos. Claro que si no es nuestro caso, porque no hemos sido tan buenos como se esperaba de nosotros y lo que vamos a recibir, en el mejor de los casos, es un precioso saquito de carbón para nuestras barbacoas veraniegas… entonces tengo la solución. Porque aquí os voy a dejar una divertida y súper útil lista con 10 cosas gratuitas que podéis regalar o regalaros.
Empecemos por esos fantásticos paseos turísticos que se ofrecen en muchas ciudades, en los que voluntarios con un amplio conocimiento del tema, nos llevan de la mano a lo largo de una parte de la ciudad, al tiempo que nos dan una clase magistral sobre la materia.
Otra idea es un masaje. Un masaje personal. De esos que uno se prepara, mirando un libro, leyendo un poquito por internet algunos consejillos, lo que se debe hacer, lo que no, lo que más gusta… no se trata de un masaje terapúetico ni descontracturante ni medicinal… nada de eso, no estamos diplomados y podemos liarla parda, pero para un masaje relajante, de esos que son puro placer y mimo… ese sí. Ese es un regalazo.
Una deliciosa comida o incluso una cenita romántica. Pero en toda regla. Desde salir a comprar los ingredientes, hasta pasarnos la tarde metidos entre fogones para preparar el más delicioso y exquisito de los bocados.
Una visita a un museo. En casi todos los museos hay un día que es gratuito y que nos da la oportunidad de visitarlo y disfrutarlo sin tener que pagar ni un euro. En España, por ejemplo, para los ciudadanos de la UE es el miércoles.
Una noche astronómica. Sí, una clase magistral sobre las estrellas. Para ello nos tocará documentarnos un poquito, leer, buscar, informarnos y conocer alguna que otra divertida historia sobre el qué y el porqué. Después, buscar un lugar un poco alejado de la ciudad, donde la contaminación lumínica no sea tan grande y… a disfrutar.
Un concierto. Uno de esos cientos de conciertos gratuitos que se ofrecen en las iglesias y en los conservatorios, en las escuelas de música, en los ayuntamientos… quizá no sean músicos ni cantantes de primer orden, pero el nivel es aceptable y la buena música siempre se agradece.
Un adorno que hagamos nosotros mismos. Bien sea una pulsera, un collar, unos pendientes o un pisapapeles, un cenicero, una taza decorada… cualquier cosa que hagamos y decoremos con nuestras propias manos es siempre un detalle precioso.
Un poema. Quizá no sea nuestro punto fuerte, pero si le echamos un poco de voluntad, siempre saldrá algún versito curioso y esas cosas llegan al alma. Pero si no lo ves, la otra opción es escribir un cuento personalizado. Eso hace mucha ilusión. Y si además, tiene moraleja o podemos encontrar referencias personales entre los personajes de la historia… entonces mejor que mejor.  Y, por último, un paseo romántico por un parque que sea especial por alguna razón o una excursióna la montaña, al lago, a la playa, con picnic incluido es algo que a todo el mundo le gusta. ¿Qué os parece? ¿son suficientes ideas o necesitáis alguna más? Feliz día de Reyes para todos.

Un autobús con alas

Ya es oficial. Nos hemos vuelto todos locos.

Llevo toda la vida escuchando a la azafata que, por seguridad, me siente, que me abroche el cinturón, que ponga el respaldo recto, que pliegue la mesita… y era todo una broma. Resulta que ahora, mientras uno vaya medianamente sujeto a algo, puede ir de pie. ¡¡¡¡Se puede viajar como en un autobús!!!! Sencillamente genial.

Y es que resulta que la low cost Ryanair, quiere ser más low cost todavía y ha preguntado a 120.000 de sus adeptos qué les parecería volar de pie. Pues bien, por lo visto, el 66% ha dicho que si es gratis y el vuelo es de menos de una hora, vuelan. Otros están dispuesto incluso a pagar la mitad del billete de los que van de pie… que en Ryanair pueden ser 50 céntimos.

Como el que coge el metro. Pero, si en el metro, en el tren, incluso en el autobús, se puede viajar de pie, sin cinturón ni nada… y ahora en el avión, si el trayecto es corto, un poco más de lo mismo… no sé, porque una vez a bordo, a ver quién aguanta el trayecto entero atado y quieto. Al próximo guardia que me encuentre y me venga llorando que me multa por no llevar el cinturón, le voy a explicar que el trayecto es de menos de una hora, que no me cuente su vida y que se vaya a plantar multas a la autopista.

Esto es el “súmmum”. Quizá en un futuro cercano, también podamos volar atados en un ala, lo que no sé es si eso sería gratis siempre que no se pise la parte en la que pone “no caminar por aquí” o si será más caro por aquello de las vistas. Además, se puede vender también como deporte de riesgo o como método antiarrugas, porque el viento vendrá suave… supongo. Por ideas que no quede.

Y ¿cuál es el truco para que un avión lleve a sus pasajeros como los camiones de ovejas?, aunque eso sí… gratis. Pues suma y sigue, las tasas, los seguros, la maleta que facturas, el taxi que te lleva hasta el aeropuerto o te saca de él, a horas intempestivas… gratis, gratis no va a ser nunca. Por muy bonito que lo pinten.

Lo que tenemos que tener claro es si eso va a ser seguro o si va a ser cómodo y, sobre todo, la compañía debería valorar si es ético. Quizá sólo ha sido un golpecito de impacto para darse más publicidad gratuita en los meses de la temporada alta, pero si se lo han planteado en serio, deberíamos revisar hacia dónde vamos con tanta normativa por un lado y con tanto ajuste de precio por otro. Porque al final el precio va a ser caro y lo vamos a lamentar… tarde.

Un autobús con alas

Ya es oficial. Nos hemos vuelto todos locos.

Llevo toda la vida escuchando a la azafata que, por seguridad, me siente, que me abroche el cinturón, que ponga el respaldo recto, que pliegue la mesita… y era todo una broma. Resulta que ahora, mientras uno vaya medianamente sujeto a algo, puede ir de pie. ¡¡¡¡Se puede viajar como en un autobús!!!! Sencillamente genial.

Y es que resulta que la low cost Ryanair, quiere ser más low cost todavía y ha preguntado a 120.000 de sus adeptos qué les parecería volar de pie. Pues bien, por lo visto, el 66% ha dicho que si es gratis y el vuelo es de menos de una hora, vuelan. Otros están dispuesto incluso a pagar la mitad del billete de los que van de pie… que en Ryanair pueden ser 50 céntimos.

Como el que coge el metro. Pero, si en el metro, en el tren, incluso en el autobús, se puede viajar de pie, sin cinturón ni nada… y ahora en el avión, si el trayecto es corto, un poco más de lo mismo… no sé, porque una vez a bordo, a ver quién aguanta el trayecto entero atado y quieto. Al próximo guardia que me encuentre y me venga llorando que me multa por no llevar el cinturón, le voy a explicar que el trayecto es de menos de una hora, que no me cuente su vida y que se vaya a plantar multas a la autopista. Y que al perro lo llevo suelto, porque viaja gratis.

Esto es el “súmmum”. Quizá en un futuro cercano, también podamos volar atados en un ala, lo que no sé es si eso sería gratis siempre que no se pise la parte en la que pone “no caminar por aquí” o si será más caro por aquello de las vistas. Además, se puede vender también como deporte de riesgo o como método antiarrugas, porque el viento vendrá suave… supongo. Por ideas que no quede.

Y ¿cuál es el truco para que un avión lleve a sus pasajeros como los camiones de ovejas?, aunque eso sí… gratis. Pues suma y sigue, las tasas, los seguros, la maleta que facturas, el taxi que te lleva hasta el aeropuerto o te saca de él, a horas intempestivas… gratis, gratis no va a ser nunca. Por muy bonito que lo pinten.

Lo que tenemos que tener claro es si eso va a ser seguro o si va a ser cómodo y, sobre todo, la compañía debería valorar si es ético. Quizá sólo ha sido un golpecito de impacto para darse más publicidad gratuita en los meses de la temporada alta, pero si se lo han planteado en serio, deberíamos revisar hacia dónde vamos con tanta normativa por un lado y con tanto ajuste de precio por otro. Porque al final el precio va a ser caro y lo vamos a lamentar… tarde.