Sant Nicolaus y el Krampus


San Nicolás y el krampus

En Austria, una peculiaridad muy simpática es que en lugar de celebrar los Reyes Magos de Oriente, los que visitan a los niños para recompensarles por su buena conducta son San Nicolás y su amigo el Krampus.
El santo, que viste de verde y viene ataviado como un auténtico obispo, hace su aparición la noche del 5 de diciembre y se celebra su llegada con desfiles y fiestas. Esta noche los niños deben portarse muy bien, limpiar sus zapatos y dejarlos en la puerta de la casa. Además pueden escribir poemas, cuentos e incluso canciones para hacer méritos si no están muy seguros de haberse portado del todo bien.
Acompañando a San Nicolás, viene una especie de demonio, peludo, con cuernos, algo terrible, espantosamente feo y que da muchísimo miedo. Él se encarga de los niños que se han portado mal y, en el mejor de los casos, no les dará ningún regalo, sino carbón… en el peor, los meterá entro de su saco y se los llevará, no sabemos a dónde.
Por eso es costumbre disfrazarse con máscaras horrendas y recibir al santo haciendo mucho ruido, para que el Krampus y los demás espíritus malvados, se asusten y no se acerquen por la ciudad.
San Nicolás, según la tradición, traía manzanas, frutos secos y algunos dulces para los niños, poco a poco, se ha ido evolucionando, se les regalan dulces igualmente, pero también algún que otro juguete o incluso un pequeño aguinaldo para que lo gasten en los mercadillos de Adviento.
La fiesta es de lo más divertida y hay un ambiente entrañable. Los niños están inquietos y temerosos, pero el día 6, todo son risas y felicidad. Todos tenemos nuestro trocito de chocolate con la figura del santo o del Krampus incluso y si hemos sido muy, muy buenos, también un poco de Gluwein, vino caliente, o de ponche navideño.
  • yam

    Curiosidades lindisimas.! No lo sabia.!