¿Qué pasa en Cantabria? Fracking

Este fin de semana me ha llegado, por todas partes, la misma noticia. Cantabria, un paraíso verde y tranquilo. Donde comer es casi como tocar el cielo y después… descansar, en infinita tranquilidad, Cantabria, nuestra Cantabria y algunas otras provincias igualmente hermosas como Soria o Burgos están, de pronto, en peligro. ¿Qué ocurre? Fracking. Vale. Dicho así no suena a nada, pero se trata de algo menso complicado de lo que parece. En español es el fracturamiento hidráulico.
Vamos a ver si esto se puede explicar de forma sencilla. Se trata de un método que utiliza una mezcla de agua, arna y sustancias químicas, para inyectarlas a presión y conseguir romper una roca densa. Así se libera petróleo y todo el gas que estaba atrapado en su interior. A priori parece fácil, sencillo, económico, rentable y hasta divertido. Es como de dibujos animados. Es tan perfecto que nuestros vecinos galos ya lo han prohibido. Y el caso es que podríamos pensar que “por probar”… pero es que ya está probado y requeteprobado en Estados Unidos. Me refiero a que los americanos ya lo han empleado ampliamente en sus dominios para extraer el gas natural y tienen camiones de documentación acera de lo gravemente nociva que puede llegar a ser esta idea tan feliz. La inyección de esta mezcla provoca la contaminación del suelo y del subsuelo, porque la sustancia química que se emplea, no nos engañemos, no es del Quimicefa… es venenosísima. Estos se añade al agua a presión y los gases que se liberan afectan a las aguas, tanto subterráneas como superficiales. Los acuíferos y las cuencas de los ríos son los primeros en pagar el pato y después el resto. En el resto incluyo a los inconscientes seres humanos que lo han permitido, por supuesto. Vamos que no es un ataque de nervios de los ecologistas, dando por saco… no es algo serio. Algo que no sólo afectará al paisaje, a nuestro precioso paisaje, sino que ni siquiera a la larga, nos afectará a nosotros, a nuestra flora y fauna y en poco tiempo… será una catástrofe. Si nos enojó el chapapote… esto puede ser peor. Esto será peor.
Y todo ello cantando las alabanzas del Gas Natural, que de momento de natural ya va teniendo poco… con un servicio como este, que además no es nada barato, sobre todo a largo plazo, creo que deberíamos tomárnoslo en serio antes de que sea demasiado tarde. De hecho, podemos ver los efectos en nuestros queridos Estados Unidos, que ya han tenido el detalle de probarlo antes que nosotros y que tan bien nos lo explica nuestro gran amigo, GuillermoFesser, quien os lo puede explicar e ilustrar, porque lo ha visto de primera mano, muchísimo mejor que yo. Os invito, de todo corazón, a tomar parte activa en este problema, porque Cantabria, porque España, lo merece.
  • Amiga Paloma. Yo también me he enterado de esto y he sentido como un nudo en el alma. Nuestras tierras rojas y húmedas, los campos verdes, el aire fresco y todavía limpio, los contrastes, el mar azul profundo, las gentes…todo regado por la savia de nuestros acuíferos. Hemos y vamos a parar esto, sin duda, entre todos, cada uno sintiendo lo que puede hacer, aunque parezca poco. Os envío unas