Brusselicious!! A comer

Desde el 1 de enero y hasta el 31 de diciembre de este año, se celebra en Bruselas el año de la gastronomía. 2012, para los flamencos no será el año del fin del mundo, a no ser que eso significase quedarse sin comer. Porque han pensado en celebrarlo de más de mil maneras y mientras quede comida que preparar, el mundo no puede detenerse. En Flandes el tema gastronómico se lo toman muy en serio y como muestra un dato: tienen 17.334 restaurantes, es decir tocan a un restaurante cada 353 habitantes. Y más de 600 tipos de cerveza también es un tema importante. De hecho tienen 112 cerveceras y la mayoría de ellas se pueden visitar. Eso es algo que uno no hace todos los días y ya que vamos a cuidarnos comiendo… que no nos quedemos con sed. Así que nuestros amigos de Bruselas, han preparado una serie de menues especiales para la ocasión. Con especial atención a los desayunos… porque al fin y al cabo, cuando uno va de viaje y quiere conocerlo todo, no se detiene a comer con tranquilidad, sino que más bien comprar cualquier cosa para “ir tirando”, pero el desayuno… eso ya es otra cosa. El ritual maravilloso de comenzar el día con un delicioso café con algunos bollos. O mejor aún, gofres. Con chocolate. Galletas de mantequilla. Chocolate. Mmmmm. Sí, definitivamente hay que desayunar y aprovechar esta iniciativa. Para ello se han creado menues especiales para desayunar y empezar el día con una amplia sonrisa en la cara. Las estrellas de la fiesta son las recetas tradicionales. Las carretas de caracoles, el chocolate crujiente, las legumbres y por supuesto, la cerveza. De la que incluso se hacen catas de degustación. Sin olvidar las patatas fritas que son omnipresentes y, cómo no, las coles de Bruselas, que podríamos decir que son verduras de culto, hay quien las ama y hay quien quiere emigrar a otro país con el sólo atisbo de su olor en la habitación. No es mi caso.

Todo productos frescos, gran calidad. Acompañado de buenas cervezas artesanales y con un poquito de queso para picar. No en vano, Bruselas tiene una de las mayores concentraciones de estrellas de la Guía Michelin del mundo, así que, vayamos a comer en una buena mesa flamenca.