La tragedia de los turistas de Kenia

Otra vez, un hecho que en cualquier otro momento habría pasado completamente desapercibido ha saltado a los medios poniendo el grito en el cielo y dando por hecho que hacer turismo fuera de nuestras fronteras es jugarse la vida. Y la realidad está muy lejos de ser esa.
Es cierto que a veces, pero a veces, se puede tener mala suerte y se puede uno encontrar en el momento y en el lugar en que no debía de estar. Eso puede ocurrirnos en Kenia, en Tailandia, en Túnez o en la plaza de nuestro pueblo. Y sólo a veces pasan estas cosas por casualidad. Otras muchas veces ocurren porque no tenemos en cuenta las recomendaciones que nos hacen las autoridades. Porque el hecho de que el embajador aconseje que nadie se acerque a menos de 30 kilómetros de distancia de la frontera con Somalia, a mí no me suena a chiste. No es como cuando tu madre te dice eso de “abrígate” porque es ella la que tiene frío. Y tú, no te abrigas.
Hay destinos que son más o menos peligrosos, pero Kenia no lo es ni por asomo. Si uno tiene la mínima precaución de tomar en cuenta las recomendaciones de las autoridades del país, puede estar seguro de que no correrá ningún peligro, más aún, ya se encargarán de ellos de tener en palmitas a sus turistas que tanto bien le están haciendo a su economía.
Vamos, que a esta pareja no le ha sonreído la suerte, pero probablemente no sea más que un hecho puntual, del que sólo se tienen conjeturas porque mientras la señora Tebbutt no aparezca tampoco podremos estar seguros de nada. Y es que precisamente Kiwayu era uno de los destinos considerados por los Duques de Cambridge para su luna de miel. Yo creo que, como carta de presentación, está bastante claro que es un sitio súper exclusivo y que no suena precisamente a inseguro. Y mucho menos a peligroso.
Está claro. Kenia, como muchos otros lugares, es un destino para ir en grupo, con la manada, como hacen los búfalos. Sabiendo que si uno se pretende perder por ahí, como si fuesen las calles de Islandia, pues probablemente el futuro se le pinte de negro, mientras que si viaja con su grupo, no sólo no tiene porqué tener ningún problema, sino que además tendrá acceso a instalaciones y recursos que no lo tendría de forma individual. Es una lástima, pero es así como hemos decidido que funcione nuestro mundo y no podemos cambiarlo en un par de días. Hay que seguir las flechas, amigos. Y quedarse en el lado seguro. Kenia, en algunas recomendaciones se equipara a México. Pero nunca oiremos que en la Rivera Maya hubo problemas… lo que no se le ocurre a nadie es irse de vacaciones, en plan expedicionario individual a Ciudad Juárez. Pues en Kenia ocurre lo mismo.
Según diferentes fuentes, los ministerios de asuntos exteriores dan cada país, aconsejan o desaconsejan unos países u otros en función de su actividad terroristas, sus problemas internos, sus enfermedades. Las listas son subjetivas porque cada país tiene sus propios intereses. Kenia suele estar entre aquellos países a los que se recomienda ir, tomando precauciones. Evidentemente. Tomando precauciones hay que ir a todas partes. Eso no es nuevo. Pero hacer las cosas bien no cuesta nada y nadie puede garantizar que un viaje sea bueno o malo. Tanzania, Turquía, Malasia, incluso La India aparecen como más y como menos peligrosos. Pero está claro que si uno hace las cosas como se tienen que hacer, no tiene de qué preocuparse ni por qué dejar de disfrutar de paraísos tan hermosos y tan agradables como Kenia. Yo os recomiendo que viajéis con cabeza, pero sin miedo.