El Hotelito

El Hotelito agro-chic. El primero de España. Se trata de una concepción innovadora del alojamiento. Efectivamente cuando uno piensa en agro, lo que le viene a uno a la cabeza es la Naturaleza en su estado más puro. Y así es porque es lo más parecido a una casa rural al huso, pero con todas las ventajas de un hotel, porque hay que reconocer que uno se va de vacaciones para continuar preparando la comida ni limpiando la casa. Uno se va de vacaciones para que le cocinen y para que la cama se haga como por arte de magia cuando uno sale por la puerta cada mañana.
Agro, en El Hotelito significa que uno puede llevarse a la mascota sin más contemplaciones. A una mascota convenientemente educada, eso se sobreentiende. Significa que se pueden dar paseos a caballo bajo la luna, o a la solana, como cada uno prefiera y siempre que el caballo esté de acuerdo, claro. Significa que la comida viene del huerto o del corral y que se prepara en el momento, significa que en los alrededores hay una bodeguita de vino autóctono para los aficionados, significa que se puede uno ir a pasear por el monte, a dar una vuelta de bici, a bañar al río, que reina el silencio y que huele a lavanda, a madera y a cuero.
Mientras que Chic, significa que todo es de primera calidad, que todo está perfectamente ordenador y ocupando un lugar que lo haga bonito, significa tener un jacuzzi en la habitación y una terraza individual del mismo tamaño que la habitación, significa biblioteca, que se hablan idiomas, que se ofrecen cursos temáticos, que el nivel culinario es muy, muy alto… en fin, chic es algo que se entiende al primer vistazo que se le da al hotel, porque es una construcción moderna y ergonómica en pleno monte. Elegante e informal a un tiempo.
Todo esto que os cuento está en Navaluenga, en Ávila. Un pueblecito que es una mina de recursos para disfrutar de la naturaleza, repleta de actividades y posibilidades tanto de turismo activo como del más apacible sedentarismo ocioso.
Podría continuar una interminable descripción de lo que representa este alojamiento y su concepto, pero definitivamente lo mejor es que cada uno opine por sí mismo y para eso nada como hacer una visita personal y disfrutarlo en carne propia.